28 Feb
El Alto, 28 de febrero de 2026 – Cientos de personas se concentraron alrededor del perímetro de seguridad tras el siniestro aéreo de un avión Hércules que transportaba dinero, intentando ingresar al lugar donde miles de billetes yacían esparcidos. Efectivos de la Policía Boliviana recurrieron a agentes químicos para dispersar a la multitud, que gritaba furiosa: "Los policías, juntamente con los militares, se lo están llevando. Esos maleantes, ¿por qué no pueden ser para el pueblo? Para apalear esta situación que estamos viviendo. Estaban robando. Estaban robando al pueblo".
Videos virales capturan el descontento: testigos denuncian que camionetas policiales cargaban la plata mientras el avión, supuestamente saliendo de La Paz hacia Santa Cruz a las 6:30 a.m., se estrelló tras un giro fallido. "¿El avión estaba saliendo o estaba llegando? Estaba saliendo, estaba llevando la plata. El fiscal dice que venía de Santa Cruz. No, no, no, es mentira. De aquí estaba partiendo", claman los alteños, contradiciendo la narrativa oficial y acusando al gobierno de mentir.
La ira se dirige contra figuras clave: "Este gobierno es un traidor. Hay que sacar a este gobierno. El dinero de los bolivianos se lo lleva. Rodrigo Paz, maleante. Rodrigo Paz, no hay plata, dice. Está todo el avión lleno de plata. Aquí hay pobreza. ¿Para todos los bolivianos, qué llega de esa plata?". Los manifestantes rechazan culpar al Chapare o Evo Morales, exigiendo justicia: "Se han escapado con los policías cargados de plata. Nuestros hermanos mueren de hambre. El Rodrigo Paz se lo lleva nuestro dinero a Santa Cruz".
En contraste, el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, insistió en que los billetes "no tienen ningún valor legal" y su tenencia es delito, recomendando devolverlos al BCB o entidades financieras. Aún no se revela la cantidad de divisas transportadas ni detalles del accidente, avivando sospechas de desvío en plena crisis económica. La Ciudad del Alto hierve: ¿cuándo una investigación independiente?