01 Mar
La exsenadora Adriana Salvatierra denunció tres momentos clave de información contradictoria del Banco Central de Bolivia (BCB) tras el accidente aéreo del 27 de febrero en El Alto, donde un avión militar con billetes de la Serie B se estrelló, desatando el saqueo de fajos. Salvatierra criticó que el Ministro de Defensa, Raúl Marcelo Salinas Gamarra inicialmente afirmó que los billetes no tenían número de serie, desmentido rápidamente, marcando el inicio del resquebrajamiento en la comunicación oficial.
Salvatierra resaltó que el contrato con Crane Currency (Malta), suscrito el 27 de enero de 2025 bajo Luis Arce para 966 millones de billetes, ya había entregado nueve embarques en esa gestión y cuatro en la de Rodrigo Paz, quien silenciosamente continuó recibiéndolos pese a criticar previamente la emisión como riesgosa para la inflación. Agregó que billetes Serie B circulaban desde junio de 2025, confirmado por ciudadanos revisando sus billeteras, pero el BCB omitió esto en comunicaciones iniciales. El comunicado del BCB enfatiza que la empresa maltesa era responsable hasta la entrega en bóvedas, cuestionando quién ordenó la quema y quién cubre pérdidas, ya que el BCB decidió incinerarlos para "proteger la confianza pública".
La exsenadora señaló un tercer cambio: tras declarar inválida toda la Serie B en cortes de Bs10, Bs20 y Bs50 (comunicado del 28/2 a las 3am), el BCB luego listó numeraciones específicas inválidas, obligando a la gente a verificar billetes en compras diarias. Videos muestran traslados de billetes pese a anuncios de quema, sin protocolos ni directorio del BCB, violando independencia y reglamentos de destrucción (picado e incineración interna). Esto generó rechazo en comercios y pánico, con canjes anunciados para billetes legales.
Salvatierra concluyó que cuatro versiones en 24 horas, sin serie, inválidos, toda Serie B inválida, lista específica erosionan la fe en la moneda nacional, dejando inseguridad jurídica pese a que el BCB restablecerá circulación el 2 de marzo salvo numeraciones sustraídas. Exigió claridad sobre seguros, responsabilidades y manejo administrativo regulado.