26 Jan
Cochabamba, 26 de enero de 2026 – El licenciado en Economía Horacio Villegas lanzó una dura advertencia sobre el Decreto Supremo 5516, ligado al DS 5517, que en seis meses transferirá la importación de combustibles al sector privado. Esto liberaría los precios de gasolina y diésel según el mercado internacional, tipo de cambio, costos logísticos, impuestos y márgenes de ganancia, con ajustes trimestrales por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
"La geografía boliviana, sin puertos y alejada del Pacífico, obliga al Estado a subsidiar para evitar abusos como en los años 90, cuando Bolivia tenía los precios más altos del continente, superando incluso a EE.UU.", recordó Villegas, citando análisis de Andrés Oli Rath. "No nos sorprendamos que la gasolina suba el precio de 10 a 12 bolivianos por litro, y peor el diésel", pronosticó, aludiendo a un libro clave sobre costos logísticos.
La crítica se extiende a otros energéticos: el GLP se fijaría al 50% del precio de exportación (de 2,72 Bs. a 30 Bs. con dólar paralelo si el gas a Brasil cuesta 6 dólares/MMBTU); las garrafas de GLP podrían escalar a 100-150 Bs.; y se prevén alzas en gas domiciliario, industrial y electricidad (71% termoeléctrica). "El objetivo es eliminar subvenciones, golpeando a sectores vulnerables", afirmó el economista.
Villegas también cuestionó el endeudamiento masivo: 3.500 millones de dólares de la CAF y 4.500 millones del BID (bajo Ilan Goldfajn), sumando 8.000 millones en dos meses, superando críticas al gobierno de Evo Morales. "El BID destinará la mitad al sector privado con garantías estatales, repitiendo quiebras de los 90 como Banco Sur o BIDESA, donde el Estado pagó deudas privadas".
Acusó a figuras como Rodrigo Paz, Samuel Doria Medina y el ministro Espinoza de impulsar un "neoliberalismo" vía CAINCO y préstamos, beneficiando élites sin interés nacional. "Es un modelo de control por deuda y privatización de YPFB; hay que vigilar para no repetir la historia", concluyó.