
La Paz, 23 de julio de 2025 — Desde la cárcel de San Pedro, el ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Ponciano Santos Colque Cruz, difundió una carta dirigida a las organizaciones sociales del país. En ella denuncia la persecución política del actual gobierno y lanza una dura crítica contra quienes, según él, “destruyeron la unidad del pueblo y hoy pretenden reconstruirla desde el oportunismo”.
“¿Qué moral tienen Lucho Arce, Grover García y Andrónico Rodríguez para convocar a la unidad?”, cuestiona con firmeza Santos. “Fueron ellos quienes dividieron a las organizaciones sociales, tomaron nuestras sedes sindicales con la fuerza policial, encarcelaron a más de 130 compañeras y compañeros, y persiguieron a nuestro líder Evo Morales”, denuncia el dirigente desde su celda.
La carta, escrita a puño y letra, denuncia además las muertes de militantes en Cochabamba y Llallagua, la crisis económica que atraviesa el país, y la exclusión sistemática de las bases sociales del proceso político. A juicio de Santos, el llamado del gobierno a la unidad carece de legitimidad y solo busca salvar un proyecto político debilitado.
“La verdadera unidad no se construye con discursos vacíos, se construye con justicia, con respeto a las bases y con la participación de Evo Morales, el único líder elegido orgánicamente por el pueblo”, afirma.
En ese sentido, plantea seis condiciones para avanzar hacia una verdadera reconciliación nacional:
- Deben pedir disculpas públicas por la crisis económica, la escasez de combustible y de dólares.
- Liberación inmediata de los presos políticos.
- Devolución de las sedes sindicales a sus legítimos dirigentes.
- Cese de la persecución judicial y justicia para los caídos.
- Investigación del intento de asesinato a Evo Morales.
- Habilitación de Evo como candidato presidencial, “porque sin el pueblo en la papeleta, no hay democracia”.
Santos reafirma que el pueblo sigue resistiendo junto a Evo Morales y llama a todos los sectores del Pacto de Unidad, sindicatos y comunidades del país a no claudicar.
“Nos enfrentamos al poder capitalista, al neocolonialismo y a los traidores del proceso. Pero no nos rendimos ni nos vendemos. La lucha continúa hasta hacer respetar nuestros derechos.”

