
Trópico, Cochabamba – 22 de julio de 2025 La evolución del conflicto político en Bolivia está estrechamente ligaba a la disputa por el control del litio, recurso estratégico para el desarrollo industrial y energético del país. Evo Morales Ayma, expresidente, afirmó que la proscripción de su instrumento político EVO PUEBLO y el golpe de Estado de 2019 tienen un trasfondo común: detener la industrialización nacional del litio para entregar el control de este recurso a las transnacionales.
Morales recordó que su gobierno impulsó desde 2014 un histórico proyecto de industrialización, con plantas piloto para la producción de materiales catódicos y baterías, buscando agregar valor y soberanía a la explotación del litio del Salar Uyuni. Sin embargo, señaló que la actualidad muestra un abandono de estas políticas, con propuestas neoliberales que solo buscan extraer litio en bruto y venderlo a capitales extranjeros, replicando patrones coloniales.
La propuesta de socios extranjeros, como las alianzas de Claure con Manfred Reyes Villa y de Doria Medina con corporaciones, forman parte de un plan para privatizar el recurso y subordinar a Bolivia a la dependencia y saqueo internacional. En contraposición, Morales reafirmó la necesidad de escoger el camino soberano, industrial y dignificante para la nación y el pueblo boliviano.
La industrialización implementada durante la gestión de Morales incluyó la creación de la Empresa Estratégica Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), encargada de toda la cadena productiva desde la exploración hasta la fabricación tecnológica de baterías, con alianzas internacionales bajo control mayoritario estatal, evitando la entrega de soberanía. Sin embargo, las recientes políticas y contratos con empresas extranjeras han generado desconfianza y denuncias de corrupción y fracaso en los proyectos, evidenciando un cambio de rumbo respecto al proyecto original.
Evo Morales concluyó su mensaje con un llamado a defender la soberanía nacional y la industrialización del litio como un proyecto de pueblo y nación, frente a intereses externos y modelos extractivos que el país no debe permitir retomar.