26 Feb
Cochabamba, 26 de febrero de 2026.- El dirigente del transporte libre, Mario Ramos, denunció la persistencia del combustible de mala calidad en el mercado boliviano, que continúa dañando vehículos día a día, incluso los de autoridades públicas. Tras una reunión infructuosa en La Paz con YPFB, exigió atención equitativa para Cochabamba y retiro inmediato del producto defectuoso.
Mario Ramos relató que YPFB prometió medidas, pero el combustible adulterado sigue circulando pese a sus negaciones. "Día a día aparecen autos arruinados, hasta de funcionarios como de la Cámara de Senadores. No ha sido fructífera la reunión", afirmó, criticando la falta de inspecciones directas en el departamento.
Insistió en que las autoridades centrales deben bajar a Cochabamba para informar procedimientos claros de retiro y mejora del combustible, tanto gasolina como diésel, cuya densidad defectuosa ya afecta motorizados.
Los transportistas reclaman indemnizaciones directas, sin burocracia ni formularios: "Queremos devolución en efectivo con inspección de talleres y facturas, nada de seguros ni declaraciones juradas". Ramos subrayó que el sector vive del día a día y ya erogó gastos en reparaciones, manteniendo estado de emergencia.
Priorizan el retiro total del combustible malo antes que compensaciones, responsabilizando a YPFB: "Ellos aceptaron su culpa, deben proponer cómo resarcir: tercera parte, mitad o 100%". Exigen eficiencia inmediata para evitar controversias mayores.