25 Mar
En un mitin realizado este viernes 27 de marzo en puertas del complejo piscícola de Chimoré, piscicultores del trópico de Cochabamba se declararon en emergencia y lanzaron un ultimátum al Gobierno central ante la crisis que golpea al sector.
Los productores exigen que la planta piscícola funcione al 100% en el plazo de una semana, incluyendo la producción de alimento balanceado y el procesamiento de pescado. Caso contrario, advierten que pedirán que la administración pase a manos de los propios piscicultores.
Además, denunciaron que el incremento del combustible y la eliminación del subsidio han elevado sus costos de producción. También reclaman daños a sus equipos —como motobombas y generadores— por la mala calidad del diésel y la gasolina, por lo que exigen resarcimiento a las autoridades competentes.
Otro de los pedidos es el aumento del cupo de combustible, ya que aseguran que el sector viene avanzando en la tecnificación de la producción.
En la misma línea, denunciaron el ingreso de pescado de contrabando desde países vecinos como Argentina, Perú y Brasil, lo que —según señalan— afecta directamente a la producción nacional.
Como medida económica, los piscicultores fijaron un precio mínimo de 35 bolivianos para la venta de pescado en granja.
Advierten que, si no se respeta ese monto, asumirán medidas de presión e incluso no permitirán la salida del producto a nivel nacional.
Finalmente, pidieron al Gobierno implementar políticas de apoyo al sector, como acceso a créditos, tecnificación y apertura de mercados de exportación.
El pronunciamiento fue aprobado por representantes de los cinco municipios del trópico, quienes aseguran que mantendrán la presión hasta ser escuchados.