Murillo Prijic conocerá su sentencia en enero de 2023

El procurador general del Estado, Wilfredo Chávez Serrano, informó hoy que la Audiencia de Lectura de Sentencia del exministro de Gobierno, Carlos Arturo Murillo Prijic, en el caso de corrupción en la compra de gases lacrimógenos,  se realizará el lunes 4 de enero de 2023, a las 09:00 en la Corte de Distrito de los Estados Unidos, Distrito Sur de Florida.

“En esa audiencia, se establecerán los años reales de condena que debe cumplir el convicto Murillo Prijic por los delitos de lavado de dinero y soborno”, remarcó el procurador general del Estado.

La fecha de Audiencia de Sentencia fue ratificada por Paul C. Huck, Juez de Distrito de los Estados Unidos.

Asimismo, Chávez Serrano informó que en la oportunidad se dará a conocer las medidas que se tomarán sobre el patrimonio de Murillo Prijic que este involucrado en los delitos indicados, así como los $us532.000,00.- que recibió producto de los delitos de soborno y lavado de dinero.

Hace una semana, Murillo Prijic se declaró culpable y reconoció haber cometido los delitos manifestados en los Estados Unidos y establecidos en la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, por lo que se espera su condena de unos seis años de prisión, en ese país.

“Murillo Prijic cambió su estatus jurídico, reconoció el delito cometido y su culpabilidad por lo que ahora se espera que le dicten, aproximadamente, unos seis años de cárcel porque era el cabecilla de esa banda delincuencial”, remarcó el Procurador Chávez Serrano.

Finalmente, señaló que la condena es tan amplia que si el patrimonio de Murillo Prijic o los $us532.000,00.- habrían sido transferidos a terceros, en su totalidad o parte, igual serán retenidos.

Añadió que luego de la lectura de la Sentencia, se solicitará que los bienes y dineros confiscados sean transferidos a favor del Estado Plurinacional de Bolivia considerando que el pueblo boliviano fue víctima de los delitos plenamente asumidos por Murillo Prijic y que devienen del sobreprecio en la adquisición de gases lacrimógenos para la Policía durante la dictadura de Jeanine Áñez.