El Gobierno de Chile anunció que busca crear una Banca Nacional para el Desarrollo, clave para trabajar junto a Argentina y Bolivia en el desarrollo de la industria del litio. Bolivia, por su parte, ya anunció que espera ingresos de 2.000 millones de dólares anuales por esta industria desde 2025.

América Latina posee un escenario favorable para la producción y comercialización del litio, un elemento protagónico en tiempos de transformación energética y esencial para la fabricación de baterías.

En ese sentido, el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, José Miguel Ahumada, adelantó a la prensa local que, desde la cartera de Economía, “se está preparando un proyecto súper interesante” denominado Banca Nacional para el Desarrollo.

De forma similar a cómo operan en Brasil, Alemania o China, el objetivo de la creación del organismo sería financiar proyectos alineados a una nueva política industrial.

En ese sentido, desde la subsecretaría también se trabaja en el establecimiento de “mesas de trabajo” con Argentina y Bolivia, dos países que, junto con Chile, conforman el denominado ‘triángulo del litio’ debido a que reúnen el 70% de las reservas mundiales de este mineral.

“Queremos ser parte de esa discusión regional para que América Latina, el Cono Sur, pueda escalar en la cadena de valor del litio con base en una política regional”, dijo Ahumada a la Radio de la Universidad de Chile.

En ese sentido, el jerarca remarcó que “el corazón de la gestión” de la cartera será conducir al país hacia “un regionalismo productivo”.

La iniciativa se enmarca en un contexto en el que Argentina Bolivia también avanzan en desarrollar emprendimientos de impulso a la industria del litio, tanto con participación estatal como con asociaciones con privados.

El Gobierno boliviano, por ejemplo, prevé generar ingresos de 2.000 millones de dólares anuales a partir de 2025 con la comercialización de carbonato de litio.

Para ello, el país debe culminar la construcción de dos plantas extractivas del mineral, que se sumarán a una tercera que se erige en el salar de Uyuni.

Esta última cuenta con un avance del 90% y se estima que quedará operativa a principios de 2023, con 15.000 toneladas métricas producidas al año.

De acuerdo con las estimaciones de la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), entre las tres centrales productivas se alcanzaría una producción anual de 40.000 toneladas métricas de carbonato de litio.

Desde el Gobierno de Bolivia —país que se estima cuenta con 21 millones de toneladas de litio— se impulsa una “soberanía boliviana” en la industrialización del mineral.

Argentina, en tanto, podría exportar aproximadamente unas 200.000 toneladas de carbonato de litio en 2025, según cálculos de la empresa estatal YPF Litio.

El interés sobre el litio no es reciente ni exclusivo del Cono Sur. En abril de 2022 el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador anunció la nacionalización del litio e instó a las autoridades de Argentina, Chile y Bolivia para que trabajaran en conjunto al respecto.

Sputnik

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