En vísperas de la reunión del directorio de la empresa petrolera brasileña Petrobras para designar un nuevo líder, Roberto Castello Branco, el expresidente de Petrobras, y Rubem Novaes, el exjefe del Banco de Brasil, intercambiaron mensajes de texto, que fueron revelados el lunes por el portal brasileño Metropoles y recogido más tarde por el diario O Globo.

En dichos mensajes, Castello afirmaba que, con su salida del cargo, entregó al “intacto” organismo su teléfono móvil corporativo, que contenía mensajes y audios que podrían incriminar a Bolsonaro, si bien no ha especificado de qué delitos se trataría.

No obstante, tanto Novaes como Castello aseguraron que no se pronunciarían al respecto. El exjefe del Banco de Brasil defendió que las declaraciones de uno y otro se dieron en el contexto de una conversación entre amigos, mientras que el exdirigente de Petrobras señaló que sus palabras se produjeron en un grupo privado que alguien filtró el material.

Bolsonaro despidió en mayo a Castello, poco más de un mes después de nombrarlo para el cargo, mientras trataba de luchar contra los altos costos del combustible.

HispanTV

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