Organismos defienden a Áñez para evadir responsabilidad por el golpe de 2019

Los pronunciamientos de la Unión Europea (UE), del Reino Unido, de Estados Unidos (EEUU) y del Foro de Madrid en defensa de la exsenadora Jeanine Áñez no son más que intentos de cubrir sus espaldas por su participación en el golpe de Estado de 2019, porque fueron parte de la interrupción del orden constitucional y la instauración de un régimen de facto.

Analistas y un parlamentario supraestatal observaron que esos organismos internacionales y gobiernos participaron y financiaron a través de sus delegaciones diplomáticas la ruptura del orden institucional, avalaron el golpe de Estado y la concreción de un régimen de facto con Áñez y sus cómplices.

El analista Gabriel Villalba recordó que la Unión Europea y las representaciones diplomáticas de Estados Unidos y del Reino Unido fueron parte de las reuniones en la Universidad Católica Boliviana (UCB), donde Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho, Jorge Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina decidieron que Áñez sea presidenta de facto.

Posteriormente, embajadas como la de España, miembros del Foro de Madrid, Estados Unidos, Reino Unido y la UE reconocieron al gobierno ilegal, avalaron las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en las masacres de Sacaba, Senkata y apoyaron al gobierno de la dictadora.

Villalba afirmó que los pronunciamientos de estos países y organismos extranjeros, en realidad, no son una defensa de Áñez, sino que “están cuidando sus intereses políticos y que por eso reaccionan de esa manera. Quieren cuidar el pellejo ante las investigaciones que se están desarrollando, por eso se están rearticulando y cuidándose las espaldas”, afirmó el experto.

El ministro del régimen de facto, Arturo Murillo, con miembros del Foro de Madrid.

AVALARON

Al respecto, el analista en temas internacionales Hugo Moldiz manifestó que así como los promotores del golpe de 2019 se manifestaron en contra de la sentencia de Áñez, los actores internacionales, que en su momento participaron en la ruptura del orden constitucional, avalaron al régimen de facto para “cubrirse las espaldas”.

“La Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea, el Foro de Madrid, IDEA Internacional y EEUU salen en defensa de Áñez, que en realidad les importa un bledo, pero en realidad se están defendiendo ellos mismos, tratando de encubrir, de sepultar su participación en el golpe de Estado”, aseguró.

El experto criticó que los auspiciadores internacionales de la ruptura del orden constitucional en Bolivia “también utilicen la muletilla de las supuestas irregularidades” en el proceso judicial contra Jeanine Áñez, así como la supuesta falta de independencia de poderes en Bolivia, “y todo el discurso que utiliza la derecha para arremeter contra los gobiernos progresistas”.

De acuerdo al video de respaldo que acompaña el Informe–memoria de los hechos del proceso de pacificación en Bolivia, elaborado por la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), el 10 de noviembre de 2019, entre los asistentes a la reunión secreta en la Universidad Católica Boliviana, donde actores políticos de derecha planificaban la consolidación del golpe de Estado, estuvieron miembros del cuerpo diplomático: el embajador de Brasil, Octavio Henrique Cortes; el embajador de la Unión Europea, León de la Torre; el embajador de España, Emilio Pérez de Ágreda; y el exembajador de España Carmelo Angulo.

A poco de autoproclamarse presidenta, Jeanine Áñez recibió al Encargado de Negocios de Estados Unidos.

El 11 de noviembre de 2019, Teresa Morales aseguró que el embajador de la Unión Europea, León de la Torre, volvió a participar en ese encuentro.

EXTREMA DERECHA

Al respecto, el parlamentario supraestatal Adolfo Mendoza cuestionó a estos actores internacionales que responden a los intereses de la extrema derecha internacional.

Mendoza puso de ejemplo al Foro de Madrid y aseguró que su conformación no tiene carácter institucional, sino que es “una reunión de amigos que se creó solo para oponerse a los foros que se conformaron en América Latina”, como el Foro de Puebla.

Mendoza objetó sobre todo la actuación de estos países y organismos internacionales, pues desconocieron lo sucedido en Bolivia con las masacres de Sacaba y Senkata, donde murieron más una treintena de bolivianos.

“Conociendo el perfil de estos actores, podemos entender por qué se pronuncian en apoyo a Áñez y hacen eco del informe de Diego García-Sayán, tergiversando su contenido”, indicó el legislador.

El 19 de noviembre, una delegación de la OEA visitó a la autoproclamada Añez, y avaló su presidencia.

Mendoza reivindicó la independencia del Órgano Judicial en Bolivia y que los pronunciamientos a favor de Añez no son más que los apoyos de quienes avalaron el golpe de 2019.

Comparan el papel de García-Sayán con el de Luis Almagro en el golpe de 2019

El analista político Hugo Moldiz comparó el rol que desempeñó el relator especial para la Independencia de Jueces y Abogados de Naciones Unidas, Diego García-Sayán, con el papel que tuvo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, que apoyó y consumó el golpe de Estado de 2019.

“Jamás vi con buenos ojos que se invite a Diego García-Sayán porque consideré que podría ocurrir lo mismo que pasó con Luis Almagro, cuando visitó Bolivia en 2019 y aseguró que la reelección de Evo Morales era una cuestión de democracia”, indicó.

Moldiz señaló que el Relator de Naciones Unidas arribó a Bolivia, en mayo, e “hizo creer a los bolivianos que respetaba lo que se está haciendo aquí”.

En ese sentido, el analista develó que García-Sayán es un abogado y político que tiene una relación muy estrecha con Estados Unidos, así como con políticos bolivianos como es el caso de Jorge Tuto Quiroga.

Mencionó que el representante del organismo internacional conoce la estructura judicial boliviana porque “de alguna forma participó de la reforma constitucional de 1994, vía Congreso Nacional”.

En ese sentido, cuestionó a García-Sayán y aseguró que su accionar fue bastante irresponsable, sobre todo en cuanto a sus apreciaciones sobre la sentencia y el proceso contra la exsenadora Jeanine Añez.

“Lo de García-Sayán no es desinformación, es un cálculo político absolutamente funcional a la estrategia de desestabilización que enfrenta el presidente Luis Arce, la estrategia que activó la guerra hibrida que es la utilización de métodos mediáticos, diplomáticos, políticos sociales de violencia para desacreditar y desgastar al gobierno, como ocurrió con el expresidente Evo Morales”, señaló.

Por su parte, el analista Gabriel Villalba observó que el representante de Naciones Unidas tenía una misión específica que cumplir en Bolivia y vino por una semana, en mayo, para evaluar y observar el sistema judicial en el país, sin embargo terminó por entrometerse en procesos particulares.

“Sabemos que el sistema judicial es deficiente y en ese sentido consideramos que García-Sayán hizo su trabajo y emitió un informe cuyas observaciones deberán ser valoradas por el Gobierno. Sin embargo, cuando comienza a emitir criterios sobre el juicio contra Añez ya se entromete en asuntos internos que no le corresponden, que además fueron usados por la derecha y los medios de comunicación”, señaló.

Para Villalba, los medios de comunicación aprovecharon esta debilidad para politizar el trabajo de García-Sayán.

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