El Gobierno de Ecuador reduce el precio de combustibles, uno de los detonantes de las protestas, en medio de la crisis política en que se hunde Guillermo Lasso.

“Hemos decidido reducir el precio de la gasolina Extra y Ecopaís en 0,95 euros (10 centavos) por galón (3,7 litros). El diésel también en 10 centavos”, así respondió el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, a una de las demandas principales de las manifestaciones que llevan a cabo desde hace dos semanas grupos indígenas, a los que se sumaron otros sectores como los taxistas y docentes.

En una comparecencia televisiva, el mandatario hizo saber que tal medida se considera un paso visible de su Administración para que el movimiento indígena pueda volver a sus comunidades; no obstante, la demanda del movimiento indígena establecía un monto más bajo del valor de los combustibles, es decir, treinta centavos más de reducción del nuevo precio.

Además, se refirió a los hechos ocurridos las últimas dos semanas en Ecuador y los calificó de “sabotaje” y advirtió de que quienes “busquen el diálogo encontrarán un Gobierno con la mano extendida, y quienes busquen el caos y el terrorismo tendrán toda la fuerza de la ley”. 

Aseguró que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas continuarán actuando mediante el uso progresivo de la fuerza con el fin de restablecer el orden y la tranquilidad en todo el territorio de Ecuador.                            

La Conferencia Nacional de Nacionalidades Indígenas (Conaie), convocante de las protestas, todavía no ha comentado sobre el nuevo paso de Lasso. El movimiento reclama al Gobierno 10 puntos, entre ellos no firmar tratados de libre comercio que “destruyan la producción nacional”, y asegura que se mantendrá en pie de la lucha hasta la materialización de todas sus demandas.

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