El presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, informó que se había comunicado con el Gobierno venezolano “para abrir las fronteras y restablecer el pleno ejercicio de los derechos humanos” en la zona limítrofe entre ambos países.

La información la dio a conocer a través de su cuenta de Twitter, tres días después de las elecciones en segunda vuelta donde obtuvo la victoria junto a su compañera de fórmula, Francia Márquez, quien ocupará la vicepresidencia. Tras este anuncio, Caracas aún no ha emitido algún comentario. 

Este es el primer contacto de alto nivel que tienen ambos países luego de que las relaciones diplomáticas con Venezuela se deterioran hasta quedar rotas en 2019.

Durante la campaña presidencial, el abanderado del Pacto Histórico afirmó que si llegaba a la Casa de Nariño se reestablecerían las relaciones diplomáticas y consulares con Venezuela. Del mismo modo, se refirió a la necesidad de retomar la actividad comercial entre las dos naciones.

“Históricamente el intercambio comercial entre Colombia y Venezuela ha superado los 7.000 millones de dólares“, según afirmó el año pasado la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez.

Fronteras cerradas

En octubre de 2021, Caracas anunció que haría una “apertura comercial” de su frontera, que se encontraba parcialmente cerrada. Esta decisión se tomó dos años después de que el paso limítrofe fuera cerrado tras el intento de ingreso forzado a Venezuela de supuesta ‘ayuda humanitaria’ a través de la ciudad colombiana de Cúcuta (Norte de Santander), por parte del exdiputado opositor Juan Guaidó, con el apoyo del mandatario de Colombia, Iván Duque.

Ya en agosto 2015, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, el paso vehicular en la zona limítrofe entre los dos países fue cerrado luego de que tres militares venezolanos resultaran heridos tras una emboscada de grupos paramilitares colombianos en San Antonio, capital del estado venezolano del Táchira, según denunció Maduro. Los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se encontraban realizando labores en contra del ‘bachaqueo’, que era del contrabando de productos venezolanos a precios regulados que eran llevados a Colombia para ser vendidos hasta con 2.000 % de ganancia.

Las tensiones entre ambos países se mantuvieron constantes durante todo el mandato de Duque. Desde Caracas se señalaba a Bogotá como el epicentro de los planes violentos, a los que se habrían unido otros países de la región, para sacar del poder a Maduro. Por su parte, el Gobierno de Duque, impulsor del llamado ‘cerco diplomático’ contra el mandatario venezolano, acusó reiteradamente, sin pruebas, a Miraflores de acoger a miembros de grupos armados colombianos que desarrollarían planes desestabilizadores en ese país.

RT

Temas que aparecen en esta nota: