Los disturbios y las protestas continúan presentes en toda Sri Lanka. Durante más de un mes, sus habitantes han estado exigiendo la renuncia del presidente Gotabaya Rajapaksa, a quien responsabilizan por la severa crisis económica y política sin precedentes que atraviesa el país.

La nación insular recibió 160 millones de dólares del Banco Mundial y está estudiando la posibilidad de utilizar una parte de ese dinero en la compra de carburantes, anunció este miércoles su nuevo primer ministro, Ranil Wickramasinghe frente al Parlamento. El lunes, el alto funcionario afirmó que a Sri Lanka le quedaba solo un día de gasolina y que la escasez de combustible se resolvería parcialmente gracias a un cargamento que había llegado un día antes. El Gobierno recibirá una subvención del Banco Asiático de Desarrollo en breve, también aseguró hoy el ministro.

Varias carretas fueron bloqueadas en esta jornada como parte del malestar por la escasez de combustibles y miles de personas continúan haciendo filas frente a las estaciones de servicio con la esperanza de abastacerse, recogen medios locales. Sin embargo, el recién nombrado ministro de Energía de Sri Lanka, Kanchana Wijesekera, pidió a la ciudadanía abstenerse de esa práctica, ya que el hidrocarburo solo estará disponible a partir del 21 de mayo.

Además de las críticas por las insuficientes reservas de combustible para satisfacer la demanda, las manifestaciones también son resultado de la falta de productos esenciales, medicinas, los cortes de electricidad y el aumento de los precios de los alimentos. Las marchas continúan centrándose en la capital, Colombo, donde se han presentado fuertes enfrentamientos con las fuerzas del orden.

Fuentes policiales informaron hoy que un total de 883 personas han sido arrestadas en relación con incidentes violentos en todo el país, luego de que partidarios del Gobierno atacaran a manifestantes que acamparon frente a las oficinas del presidente Rajapaksa a inicios de la semana pasada. 412 individuos se encuentran en prisión preventiva, 364 han sido puestas bajo fianza y los casos restantes están siendo examinados por los tribunales.

Sri Lanka está pasando por la peor crisis económica desde su independencia de Reino Unido en 1948. En abril, el país se declaró en ‘default’ con la totalidad de su deuda externa, cuando ya venía sufriendo una crisis de divisas extranjeras causada por el golpe al sector turístico azotado por la pandemia. Esta situación desencadenó una crisis política que obligó a Rajapaksa a reacomodar su gabinete en respuesta a la demanda de su renuncia. En medio de las protestas gubernamentales, el primer ministro, Mahinda Rajapaksa, renunció el 9 de abril, al igual que el encargado de Salud, Channa Jayasumana.

RT

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