En una entrevista emitida el domingo en la radio pública Kossuth, el ministro de la Oficina del Primer Ministro de Hungría anunció que Budapest y nueve países de la Unión Europea (UE) han acatado las nuevas exigencias de Rusia y ya han abierto cuentas en el banco ruso Gazprombank para pagar las compras del gas ruso en rublos (moneda rusa).

Como respuesta a las sanciones impuestas por algunos países occidentales por el conflicto en Ucrania, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció el pasado 23 de marzo un cambio en la política comercial con los Estados europeos, a lo que denominó “países inamistosos”, advirtiéndoles que cerraría el grifo de gas si no pagasen en rublos.

En este sentido, Moscú cumplió su amenaza y cortó el pasado 26 de abril el flujo de gas a Polonia y Bulgaria por el rechazo de ambos países a pagar en rublos.

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