Bolivia avanza en su ansiada explotación e industrialización del litio

Sputnik consultó a especialistas en la temática para evaluar los posibles escenarios del llamado ‘oro blanco’ en 2022, cuando el Estado Plurinacional comenzará finalmente a explotar sus yacimientos de litio. Actualmente, Bolivia tiene las mayores reservas del mundo.

Luego de décadas de incertidumbre y dilaciones, Bolivia parece finalmente decidida a explotar a gran escala sus inmensas reservas de litio, consideradas las mayores del mundo. Actualmente, el Gobierno de Luis Arce realiza pruebas piloto con ocho empresas. En abril próximo anunciará el nombre de la corporación elegida para trabajar asociada con el Estado.Se considera que el litio tiene un gran futuro comercial, ya que los nuevos dispositivos electrónicos lo utilizan cada vez más en sus baterías. Yacimientos de Litio Boliviano (YLB) comprobó la existencia de 21 millones de toneladas de este metal en el salar de Uyuni, departamento de Potosí (sudoeste).Ricardo Cardona es ingeniero, con amplia experiencia en la explotación de recursos naturales. «Pienso que Bolivia está en mejores condiciones ahora que hace cuatro años atrás. Porque se acaba de inaugurar un Centro de Investigación en Ciencia y Tecnología de Materiales y Recursos Evaporíticos», que se suma a los estudios realizados en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), la Universidad Técnica de Oruro (UTO) y la Universidad Tomás Frías, explicó a Sputnik.

«Es un bagaje tecnológico-científico que permite a Bolivia negociar ya no como un país atrasado del tercer mundo, sino con un plan de transferencia de tecnología mucho más audaz y ambicioso», agregó.

«Hay que pensar que las baterías de litio tienen mercado en Bolivia«, dijo Cardona. Y criticó el contrato realizado en 2019 con la empresa alemana ACI Systems, derogado por el expresidente Evo Morales (2006-2019) días antes del golpe de Estado.

Cardona consideró que el actual plan de Arce es más ventajoso para Bolivia: «El contrato que el expresidente Morales hizo con ACI Systems estaba dirigido al mercado de Alemania. Pero el mercado fundamental es el boliviano».El ingeniero es parte del Comité de Defensa del Patrimonio Nacional (Codepanal) y fue presidente de la estatal Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM). Para él, la explotación del litio debe traer aparejada una expansión de las actividades económicas por medio de la conversión de todo el parque automotor.Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), hasta 2020 había 2,1 millones de vehículos registrados en Bolivia. Casi la totalidad «tiene motores térmicos, que deben reconvertirse en 100% eléctricos, o híbridos, con baterías de ion litio que se produciría con estas empresas, también extranjeras, y empleando además Gas Natural Comprimido (GNC), biocombustibles, o cualquier otro sistema que acompañe a los híbridos», consideró Cardona.

Si se siguiera su receta, Bolivia se ahorraría algunos billetes: «Dejaríamos de importar 1.000 millones de dólares en combustibles fósiles. Y se daría trabajo a empresas como Quantum. Todas las empresas del Estado deberían comprar vehículos eléctricos», dijo Cardona. Y opinó que además se debería apoyar a los talleres para que conviertan motores térmicos en eléctricos, como ya hay en las ciudades de La Paz y El Alto.

«Con este sistema de transporte eléctrico bien aplicado al mercado interno, Bolivia podría ser un país semiindustrializado en 2025, con un Producto Interno Bruto (PIB) de 120.000 millones de dólares. Actualmente estamos con 50.000 millones de dólares, por lo cual habría que duplicar y un poco más», se esperanzó el ingeniero.

Fricciones con Potosí

Juan José Anaya Giorgis es investigador del Centro de Estudios de Población (CEP) de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) de Cochabamba (centro). En diálogo con Sputnik, advirtió que —una vez iniciada la explotación— se deben prever posibles conflictos con la población de Potosí, donde se encuentra el salar de Uyuni.La resistencia del pueblo potosino ya es legendaria. Sus presiones forzaron a Morales a dar de baja el contrato con ACI Systems en 2019. De todos modos, no pudo evitar su derrocamiento por parte de sectores civiles, como el Comité Cívico de Potosí, junto con militares y policías.

Desde tiempos coloniales, Potosí envió toneladas de metales —fundamentalmente plata— que fueron derrochados por la Corona española. Sin embargo, aún hoy es el departamento más empobrecido del país.

«No creo que con todo lo que se llevaron se pueda hacer un puente de plata hasta España, como decía Eduardo Galeano. Pero sí Potosí dio muchísimos recursos y los sigue dando. Por eso el pueblo potosino tiene la sensación de que Bolivia está en deuda con ellos», explicó.

Para Anaya, estas malas experiencias históricas gatillan un recelo automático en la población titular del salar —y del litio—.El Gobierno boliviano sostuvo que al menos el 51% de las ganancias del litio quedarán en las arcas del Estado Plurinacional. De esta suma, «al menos el 20% va a tener que quedar para el departamento de Potosí. O no van a permitir la explotación», advirtió el investigador.Para Cardona, en cambio, el problema con Potosí reside en que «el Gobierno no es audaz en su planteamiento al departamento. El Gobierno tiene que ofrecer producir energía geotérmica, que en los volcanes de Potosí podrían generar 15.000 megavatios«.El ingeniero explicó que la potencia instalada de Bolivia es actualmente de 4.000 megavatios: «Con los 15.000 megavatios de potencial energético, Potosí podría exportar electricidad a Perú, Chile y Argentina».

Además, el Gobierno «debería instalar viveros de última generación alrededor del salar, para producir hasta 10 millones de toneladas de quinua, que China ya se ha comprometido a comprar». Cardona calculó que a 3.000 dólares la tonelada, «son 30.000 millones de dólares anuales».

En busca de un socio

En noviembre pasado, el Gobierno boliviano anunció que realizaría pruebas piloto en el salar con ocho empresas de Rusia, China, Estados Unidos y Argentina: CATL BRUNP & CMOC, Fusion Enertech, EnergyX, Tecpetrol, Lilac Solutions, CITIC GUOAN/CRIG, TBEA Group y Uranium One Group. Hasta abril el presidente Arce evaluará los mejores resultados y propuestas.Las empresas aplican la tecnología de extracción directa del litio (EDL), que, según el Gobierno, permitirá acelerar el proceso de industrialización.La EDL «nos permitirá dar un salto cualitativo y llegar a finales de 2024 o inicios de 2025 con la producción a escala industrial de hidróxido de litio y cátodos de baterías», dijo el viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, Álvaro Arnez, en un comunicado del Ministerio de Hidrocarburos y Energías.

Temas que aparecen en esta nota: