Presidente: La crisis económica generada por el régimen de facto fue encarada desde el primer momento en que asumimos el Gobierno

En la sesión de honor por el 196 aniversario de Bolivia, el presidente del Estado, Luis Arce Catacora, afirmó que la crisis económica que generó el régimen de facto, fue encarada desde el primer momento en que asumió el Gobierno, en noviembre de 2020.

“Ahora quiero referirme a la dimensión económica de la crisis generada por el gobierno de facto, cuyas manifestaciones negativas empezaron a ser encaradas desde el primer momento en el que asumimos nuestro gobierno”, señaló el Jefe de Estado en su discurso.

En esa línea, el mandatario señaló que la crisis económica que dejó Jeanine Áñez en 11 meses “es la principal preocupación de las familias bolivianas”.

“Asumimos el Gobierno nacional recibiendo en noviembre de 2020 un Estado desmantelado, con un retroceso sustancial en los principales indicadores económicos y sociales del país”, manifestó el Presidente.

Explicó que a diciembre de 2020 el déficit fiscal alcanzó un 12,2% y propulsó una tasa negativa de 8,8% del Producto Interno Bruto (PIB) a diciembre de 2020, “un retroceso en nuestra producción de 67 años, no visto desde 1953”.

“En efecto, a octubre de la gestión anterior, ya encontrábamos una caída del 100% en nuestra producción de urea, una contracción de 65% en la producción de carbonato de litio y una disminución del 42% en la producción de cloruro de potasio”, señaló.

Manifestó que “este atentado al aparato productivo”, se hizo más evidente aún con la paralización de la inversión del Estado en la economía, “principal vector del crecimiento, en nuestro modelo económico”.

“Se profundizó la crisis en tiempos de pandemia cuando el país más necesitaba que su Estado asuma el rol protagónico para sostener los efectos adversos de la crisis, producida por la propia administración del gobierno de facto. En este tiempo hemos evidenciado cómo los 11 meses, que duró el gobierno de facto y la derecha boliviana, destruyeron la economía de los hogares y empresas bolivianas, públicas y privadas”, subrayó.

La primera autoridad del país indicó que ante ese panorama, desde noviembre de 2020, su Gobierno implementó importantes medidas para reactivar la demanda interna y aumentar e incentivar la producción, para recuperar la economía del país.

“Inicialmente, por el lado de la demanda, en diciembre de 2020, iniciamos el pago del Bono Contra el Hambre para aliviar la economía de familias afectadas por la pandemia, y que a mayo de 2021 benefició a más de 4.035.773 bolivianas y bolivianos con un monto desembolsado de más de 4.000 millones de bolivianos”, explicó.

Dijo que en el mismo mes de diciembre de 2020, se generó un aumento “adicional y extraordinario” de rentas para el sistema de reparto y jubilados con un incremento del 3,4%, y a fines del mismo mes ya había beneficiado a 219.963 bolivianas y bolivianos.

Asimismo, se impulsó medidas como la Ley de Régimen de Reintegro en Efectivo del Impuesto al Valor Agregado (Re-IVA) que benefició a más de 34.565 personas, con la devolución de Bs 10,5 millones a junio de 2021.

“En la misma línea, se encuentra vigente el Impuesto a las Grandes Fortunas que generó una recaudación de 240 millones de bolivianos de 204 contribuyentes hasta abril de 2021, monto que supera las expectativas de recaudación por este tributo”, dijo.

La autoridad gubernamental, indicó también que mediante el Presupuesto General del Estado (PGE) 2021, se determinó devolver a la inversión pública su rol protagónico, como motor de la economía boliviana.

En ese sentido, ahora el Gobierno nacional invierte $us 4.011 millones, 125% por encima de la inversión en 2020; de los cuales $us 1.399 millones serán destinados en el sector productivo y $us 1.452 millones en infraestructura de salud, riego y caminos.

“Por el lado de la oferta, destacan algunas medidas que tomamos, como la creación del Fideicomiso SIBOLIVIA, al que destinamos 911 millones de bolivianos para financiar al sector industrial y la producción que sustituya importaciones. Hasta julio de este año, se han desembolsado más de 239 millones de bolivianos, alcanzando a 2.150 productores”, señaló.

Como medida complementaria a ese fideicomiso, fue creado el Fondo de Garantías para productores, Fogadin, que da cobertura, mediante garantías, hasta un 50% de créditos otorgados, en el marco de la industrialización con sustitución de importaciones y del desarrollo productivo.

“Nuestro apoyo al sector productivo también se tradujo en medidas como la Subasta Electrónica y la creación del Mercado Virtual Estatal, el Catálogo Electrónico – Compra Hecho en Bolivia, aplicativo móvil para la compra de productos y servicios hechos en Bolivia; modificación de las alícuotas de Gravamen Arancelario para sustitución de la importación de alimentos; e incentivos tributarios para la fabricación, ensamblaje e importación de vehículos eléctricos y maquinaria agrícola con energía híbrida”, señaló.

Indicó que se realizó una asignación presupuestaria de Bs 29,2 millones para ejecución de estudios de diseño técnico de preinversión para la industria de cárnicos, camélidos, entre otros. Asimismo, recientemente se anunció el fortalecimiento de los programa de “Pozos de Aguas” con Bs 235 millones y de hortalizas, ganado bovino, piña y banano por Bs 735 millones.

“Restablecimos los límites de cartera productiva de vivienda de interés social permitiendo mejorar la otorgación de créditos productivos en 6% y beneficiando a 646.137 emprendimientos. En cuanto a la vivienda social, los créditos se incrementaron en 6% beneficiando a 86.773 familias; ahora nuestra población puede acceder nuevamente al sistema financiero para un crédito productivo o a un crédito de vivienda de interés social a tasas preferenciales”, señaló.

Mencionó que la cartera de créditos de vivienda social y productivos alcanzaron a $us 16.919 millones hasta junio de 2021, un incremento de 6,1% respecto al monto registrado en junio de 2020.

De similar forma, el número de cuentas de depósito ascendió a 13,2 millones, 7,3% por encima de junio de 2020, “lo que demuestra que se recuperó la confianza de la población y mejoraron las expectativas”.

“Todas estas acciones ya generaron efectos positivos sobre nuestra economía. Al mes de abril de 2021, el Índice Global de Actividad Económica reflejó una variación porcentual acumulada positiva del 5,2%”, destacó.

Señaló también que las exportaciones bolivianas durante el primer semestre de este año se incrementaron en 54,3% “dejando el mayor saldo comercial positivo en siete años, que alcanzó a $us 832 millones”.

En ese contexto, el Presidente resaltó que un indicador destacable es la tasa de desempleo en el país, que se redujo “sustancialmente de un máximo alcanzado en julio de 2020 de 11,6% a 7,6% en junio de la presente gestión”.

ABI

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