La sucesión ‘ipso facto’ de Jeanine Áñez fue tratada en la UCB y en la Cámara de Diputados

Jeanine Áñez, en la testera de la Asamblea Legislativa y junto a sus colegas, el 12 de noviembre de 2019.

En un día marcado por la tensión, la oposición intentó sin éxito el 12 de noviembre de 2019 instalar sesiones de la Cámara de Diputados. Entonces se había esbozado “extraoficialmente” la posibilidad de “dos caminos” para la sucesión presidencial.

Uno de ellos era lo que se conoce ahora como el “Plan B”, propuesto por la diputada Jhovana Jordán, de Unidad Demócrata (UD): la sucesión de Jeanine Áñez a través de la Declaración Constitucional 003/2001, del 31 de julio de 2001, utilizada para la sucesión de Hugo Banzer, con cáncer terminal, por su vicepresidente Jorge Quiroga, el 6 de agosto de ese año.

Jordán es esposa de Luis Vásquez, asesor legal del expresidente Quiroga (2001-2002) y uno de los artífices de la iniciativa que, paralelamente a los intentos de sesión en la Asamblea Legislativa, justificaba la propuesta en la reunión extralegislativa de la Universidad Católica Boliviana (UCB).

Los detalles de esa frustrada sesión están contenidos en el informe que el director general de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Diputados, José Eguino, presentó el 28 de abril de 2021 al Ministerio Público sobre lo ocurrido el 11 y 12 de noviembre de ese año, en las sesiones 199 y 200.

El reporte del responsable de Redacción, Marco Antonio Rosso, señala que “en fechas 11 y 12 de noviembre de 2019 no se instaló ni se desarrolló ninguna sesión plenaria”. Sin embargo, el documento recuerda que la entonces vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Margarita Fernández (UD), y el tercer secretario, Norman Lazarte, “pretendían instalar la sesión 199 en dos oportunidades, a las 12.00 y a las 15.30”.

En ambos casos no hubo quórum y “al no haberse instalado ninguna sesión no existió votación de tema alguno”, complementa el reporte de Rosso, de quien el Ministerio de Gobierno, parte acusadora del caso Golpe de Estado, dijo que debería declarar en condición de testigo ante el Ministerio Público, a través del memorial del 19 de mayo.

En realidad, de acuerdo con las copias del redactor a las que accedió La Razón, Jordán había propuesto “dos caminos”. “Uno, el consenso que haya quórum, 66 de nosotros (diputados), 19 senadores. En este caso, va a ser una alegría y una responsabilidad parlamentaria de cara al país”, dijo en el inicio de la sesión que no fue.

El segundo camino fue la declaración constitucional de 2001, que, según dijo Jordán, la había compartido un día antes entre sus correligionarios. Es la “que nos da el camino de que la sucesión presidencial constitucionalmente se la realiza ipso facto, eso quiere decir de inmediato”, planteó.

“Yo creo que es el camino que sigue la línea constitucional, no rompe el orden constitucional para tener hoy mismo, de ser posible, un nuevo presidente o presidenta”, insistió Jordán.

En su Memoria sobre el proceso de pacificación en Bolivia, octubre 2019-enero 2020, difundida un año y siete meses después, el martes 15 de junio, la Iglesia Católica recordó que en la reunión de la UCB fueron consideradas dos opciones: que asuma la presidencia del Estado la senadora Adriana Salvatierra o la diputada Susana Rivero. “Pero ellas se negaron alegando que sus vidas corrían peligro”, aclara el documento.

Ambas declaraciones fueron rechazadas por las entonces legisladoras. “Ni siquiera me permitieron ingresar en la Asamblea Legislativa”, respondió Salvatierra.

Vásquez había hecho lobby para invocar la Declaración Constitucional 003/2001 tanto en la Asamblea Legislativa como en la reunión de la UCB.

La segunda opción que el clero católico aludió fue esa propuesta. “Se planteó sugerir a la Asamblea Legislativa dispusiese la sucesión constitucional de Jeanine Áñez”, recordó el informe.

Áñez ya había sido propuesta para la sucesión en la primera reunión que la Iglesia Católica propició nada más al renunciar Morales, la tarde del 10 de noviembre de 2019. Entonces, Ricardo Paz, asesor de Carlos Mesa, llamó a Trinidad a la senadora para plantearle, con micrófono abierto en la sala de la UCB, la posibilidad, como admitió Áñez y como confirmó también la memoria.

Áñez tuvo esa garantía. La noche del 10 de noviembre anunció que le corresponde la sucesión y al día siguiente, cerca del mediodía, llegó al aeropuerto de El Alto, donde —dijo— le esperaba un militar que tenía instrucciones de llevarla en helicóptero hasta el Colegio Militar, en Irpavi, La Paz.

Luego de una reunión con Luis Fernando Camacho se trasladó bajo una “cápsula presidencial” hacia la plaza Murillo. Allí anunció que en la Asamblea Legislativa se considerarán las renuncias de Morales y Álvaro García.

Según el redactor de la Cámara de Diputados, al pretender instalar la sesión 199, la diputada Fernández también adelantó que asumirá el mandato de titular del órgano camaral. “Por sucesión yo voy a estar presente porque no está la diputada Susana Rivero y eso me corresponde”, aclaró.

Luego de la fallida sesión de las 15.30 estaba prevista la sesión de la Asamblea Legislativa. No hubo quórum ni presencia del MAS. Áñez se proclamó mandataria al amparo de la Declaración Constitucional 003/2001.

Vía: La Razón