Un golpe de Estado y dos intentos fallidos querían acabar con el gobierno de MAS

EL LITO GENERA LA AMBICIÓN DE GOBIERNOS DE DERECHA Y TRANSNACIONALES

En menos de tres años, hubo un golpe de Estado y dos tentativas fallidas, primero fue el golpe de Estado perpetrado contra Evo Morales y la democracia boliviana el 2019, protagonizado por el régimen de facto de Jeanine Áñez; luego en octubre de 2020, se intentó dar otro golpe, esta vez para que el candidato ganador de las elecciones nacionales Luis Arce Catacora no sea posesionado como nuevo presidente; un tercer intento golpista se registró entre los meses de marzo a abril del 2021, cuando la derecha cruceña y boliviana trataba de rearticularse. Luis Fernando Camacho amenazaba al gobierno de Arce diciendo “cuidado te vaya como a Evo Morales”, aseguró el expresidente del Estado Plurinacional Evo Morales Ayma en el programa dominical de Radio Kawsachun Coca, «Evo Pueblo líder de los humildes».

En su criterio la justicia debiera actual de oficio, ya que estos hechos esta tipificados en la Constitución Política del Estado como sedición, conspiración, complot y acoso político. De haberlo hechos algunos candidatos que ahora son gobernadores o alcaldes, estarían en la cárcel.

Morales lamentó que el régimen de Áñez niegue que hubo golpe de Estado el 2019, existen como 18 investigaciones internacionales de constitucionalistas, investigadores, universitarios y de medios de comunicación, que aseguran que hubo golpe de Estado. Estos estudios son corroborados por notas de prensa donde a través de las cuales, por ejemplo, el 24 de julio del 2020 se conoció la participación de la empresa Tesla, el mayor fabricante de autos eléctricos del mundo, en el golpe de estado en Bolivia. Elon Musk, fundador y director de esta empresa que diseña, fabrica y vende automóviles eléctricos, sus componentes y baterías de litio manifestó “Derrocaremos a quién queramos. Supéralo”. Agregó que le pasara al pueblo boliviano no era de su interés, sino su litio. Son hechos que las exautoridades como el ex ministro de Gobierno de Gobierno Fernando López no pueden negar.

“El Golpe de estado de 2019 fue un golpe al lito”, aseguró Morales al manifestar que tras ese hecho, que cobro posteriormente la vida de ciudadanos bolivianos en las masacres de Senkata y Huayllani, estaba Estado estaba Estados Unidos y sus grandes transnacionales interesadas en el Litio.

Lo que no soportan es que un pueblo subdesarrollado, pobre como Bolivia, quiera industrializar el litio para convertirse en una potencia económica que defina el precio de este recurso de alta demanda en el mundo entero, con el litio no solo se construyen baterías para automóviles eléctricos, sino también para celulares, drones y para poner en marcha industrias de todo tipo.

En criterio del exmandatario, del Golpe de Estado lamentablemente también participaron organismos internacionales como la ONU la UE y hasta la Iglesia Católica que, en Bolivia a través de la Conferencia Episcopal, avaló el hecho ilegal anticonstitucional y apoyó al régimen golpista.

La Iglesia haciendo eco de los golpistas de la derecha, al ver que Luis Arce había obtenido más del 50 por ciento de los votos y aventajaba a su seguidor inmediato Carlos Mesa, pidió una auditoría internacional del conteo de votos calificando el resultado como fraude electoral.

Las entonces autoridades de facto, mantenían los resultados de las elecciones ocultos, mientras se apresuraban en gestionar la intervención militar de los Estados Unidos, pretendían evitar a toda costa que Arce sea posesionado como nuevo presidente y los “complotadores” tramaban de generar nuevamente una convulsión social.

Con ese fin, pretendían introducir en las fuerzas armadas a militares norteamericanos, asegurando que eran efectivos venezolano-cubanos que el MAS traía para reemplazar a los altos mandos de las FFAA.

Intentaban generar descontento en las FFAAS para ganarse su apoyo, con el argumento de que el MAS, no respetaría la antigüedad, la meritocracia y escalafón de los coroneles que aspiraban a ser generales; que les rebajaría sus sueldos y la jubilación al 70% de sus salarios.

Esta realidad hace pensar que los golpistas no están derrotados y que seguramente continuarán queriendo acabar con el gobierno del MAS o reducir el mandato de Arce. Por ello es necesaria la unidad del pueblo bolivianos, de sus organizaciones sociales, solo con unidad se hará respetar la democracia, el voto popular y el proceso de cambio manifestó el líder nato de la revolución nacional Evo Morales en entrevista con la radio Kawsachun Coca.